«Cuando se apaga todo ruido, estás a solas con Él… dejas de escucharte y todo toma sentido… En su presencia e intimidad nos refugiamos en sus brazos para escuchar su voz cautivadora, llena de historias y relatos de amor».
Su gracia, su fuego y su gloria lo cubren todo en su tiempo perfecto, envolviendo a la creación que tanto ama.
